El servicio de recogida y entrega en parking exime a los conductores de buscar una plaza de aparcamiento, obtener el tique correspondiente y realizar otras gestiones relacionadas. Implica que un profesional recibe el vehículo del particular y se encarga de custodiarlo hasta el momento de su devolución en un punto de recogida. En el parking Lavacolla y otros operadores de aeropuertos se ofrece este servicio, de creciente demanda gracias a sus beneficios para el cliente de aerolíneas.
Al contratar este servicio, el usuario disfruta de un acceso más directo e inmediato a la terminal de embarque. En lugar de perder un tiempo valioso buscando una plaza libre, se limita a conducir hasta el punto acordado para la entrega del vehículo y se dirige después a la zona de embarque, sin necesidad de usar un bus lanzadera.
La recogida y entrega de vehículos en el parking de aeropuertos proporciona comodidad a sus clientes. La necesidad de reservar el estacionamiento, de informarse sobre la seguridad del entorno o la preocupación constante por el estado del vehículo en ausencia del propietario desaparecen para quienes contratan este servicio.
Del punto anterior se deduce que elegir este servicio reduce el estrés y la incertidumbre que los conductores soportan antes de tomar un vuelo. Además, tanto el vehículo como el equipaje permanecen a buen recaudo gracias a las medidas de seguridad y vigilancia del aparcamiento al que se destinan temporalmente.
Mientras que el uso y disfruta de ciertos aparcamientos está sujeto a limitaciones horarias y otras condiciones, el parking valet es un servicio flexible. Se adapta a las necesidades del cliente de aerolíneas, de forma que el retraso de vuelos y otras eventualidades no suponen un problema real. Sus tarifas también son competitivas y pueden abaratarse aprovechando las ofertas y promociones puntuales o los programas de fidelización.