Es lícito preguntarse por qué se contratan seguros de salud en un país como España donde se cuenta con una buena sanidad pública. Las razones son variadas y no tienen que ver, necesariamente, con la calidad del sistema público.
Una de las razones más esgrimidas para contratar un seguro privado en España está en las listas de espera. Sin duda, el principal problema del sistema público nacional está en las colas para ser atendidos en determinadas especialidades. Hay problemas por los que se puede esperar, pero en algunas ocasiones el tiempo puede ser fundamental. Los autónomos, por ejemplo, pierden dinero cuando están de baja y, lo que es peor, pueden ver como su negocio se resiente al no poder atenderlo debidamente, sobre todo cuando son pequeños negocios o trabajan de forma individual. Para estas personas, es fundamental la atención muy rápida y esta solo es posible con un seguro privado.
Otra de las razones para contratar un seguro privado está en conseguir las prestaciones que no da la sanidad pública, siendo la más importante la que está relacionada con la salud dental. El dentista no está incluido, al menos en la mayor parte de los servicios, en la Seguridad Social y contar con un seguro dental privado es la forma de garantizarse una asistencia de alta calidad a un precio competitivo. Y esto es más importante cuando hay niños en casa.
La elección del hospital o del profesional que va a atendernos es también fundamental a la hora de optar por un seguro privado. Muchos pacientes quieren que sea un médico en concreto el que atienda su enfermedad crónica o el que lleve su embarazo. Y la elección de profesional solo es posible en la medicina privada. El hospital de referencia también es importante, especialmente saber que se cuenta con habitación privada en el caso de tener que ser ingresado, garantizándose así la intimidad y comodidad necesarias en estos casos, además de la asistencia médica de calidad.
Por último, porque cada vez más empresas se dan cuenta que con un seguro de salud para pymes sus trabajadores serán atendidos más rápido. Esto es bueno para ellos, que reciben la mejor atención en el espacio de tiempo más corto, pero también para la empresa que ve como las bajas por enfermedad se reducen en número y también en extensión, al evitarse las esperas para pruebas.